Wednesday, 25 August 2010

Ya basta de tanta pinche injusticia

           Odio no ser aceptado, ser señalado y etiquetado. Yo no me etiqueto a mí mismo, sólo digo lo que me gusta. Me encantan los varones, no me gustan las hembras, me daría náuseas besar a una. Me encantan los músculos, el olor a hombre, los vellos, la fortaleza, la manera de pensar de los varones. Amo también a las mujeres pero de otra forma. La mujer es un ser amigable y cariñoso, siempre que una mujer me de un abrazo, me recordará al cariño materno que me fue arrebatado y que tanta falta me hace. No todas las mujeres son buenas ni angelicales, eso es una vil mentira, tampoco todas son cariñosas. En el sexo busco a hombres, los hombres me producen excitación sexual. En cambio, cuando contemplo a una mujer bella, solamente reconozco su belleza sin morbosidad, no siento ni la más mínima atracción por el sexo femenino.

           No hay por qué nombrarnos a nosotros mismos como gays u homosexuales, es como si por cada color que nos gustara nos pusieran un adjetivo, o por cada comida, por cada aroma, por cada textura. Son puras pendejadas. A mi me dicen que me etiqueto por decir que me gustan los hombres y no las mujeres, entonces si me gustara el rojo y no el naranja ¿también me estaría etiquetando? No hay porque escondernos. Cada personas es lo que es y punto. La vida es genial cuando te puedes dar el lujo de decir "soy lo que soy....................." Todos lo deberíamos hacer, homosexuales, bisexuales, heterosexuales, judíos, negros, blancos, católicos,musulmanes, etc.....

                Algunas preferencias se definen desde el momento que nacemos, otras se van creando. Pero por qué los "heterosexuales" nos llaman trastornado y no nosotros a ellos. ¿Por qué existen terapias para convertirnos en heterosexuales? y nosotros no los hacemos a ellos heterosexuales. ¿Por qué se deben dar el lujo de no aceptarnos  y nosotros no los excluimos a ellos?

Aquí debe haber algo que se llama respeto, tolerancia y aceptación. Yo soy yo, soy lo que soy y mi esencia no cambiará, porque la esencia nunca cambia. Es estúpido que existan terapias para que los muchachos "homosexuales" se "enderecen."

           Quien me quiera a mi, debe aceptar todo lo que implica ser yo. Mis cualidades y virtudes. Yo estoy en un punto más allá del bien y del mal, la vida misma me ha demostrado ser una basura. Vivimos en un sistema realmente pendejo.

          Es tan doloroso que algunas religiones y países no acepten el amor entre dos varones o dos hembras, pues es lo más natural y bello que existe. Vivimos inmersos en una sociedad llena de prejuicios cognitivos.

                 Es horrible que nos estereotipen, cada humano es único y diferente. Es aberrante que tengan prejuicios sobre las demás personas por su orientación sexual, religión, raza, sexo o por cualquier otra.

             Entonces bajo el criterio de generalización, podríamos decir que todos los heterosexuales son genocidas, pues Adolph Eichmann, Augusto Pinochet, Ayatolah Khomeini y Saddam Hussein son heterosexuales. Y también podríamos decir que sólo los grandes filósofos son homosexuales, pues Sócrates, Platón y Aristóteles, lo eran.

            Claro que no. Todas las genralizaciones son muy malas. ¿Podríamos comparar a Mahatma Gandhi, María Teresa de Calcuta con gente tan deplorable como Joseph Stalin o Pol Pot? Claro que no.Y si nos damos cuenta los cuatro fueron heterosexuales.

              Así como tampoco podemos comparar a gente vulgar con gente tan ilustre como Tom Ford , Anderson Cooper, Ellen Degeneres, David Geffen, etc...

       Nos debemos liberar de tanta pinche etiqueta. Hay que entender que las etiqutas son para el atún enlatado, no para las personas.

        Existe algo que se llama categoría que no todos están dotados de ella. En cambio, la categoría no es intrínseca de alguna religión, posición política, orientación sexual, raza, sexo, género, título nobiliario,profesión. No, la categoría es parte de nuestra esencia, nuestro ethos y muy pocos están realmente dotados de ella.

    Yo no defiendo a los "homosexuales" ni a los "heterosexuales", yo defiendo la dignidad humana y la libertad de ser. Cada uno de nosotros vale porque existe, algunos valemos más, otros valen menos. Pero todos tenemos un valor, ya sea escrito en números verdes o rojos.

   Cada quien vale por sus actos, por su calidad humana. En todos los "ambientes" podremos encontrar desde las más podridas almas, hasta los seres más mágicos y maravillosos.

      Nunca debemos generalizar, debemos tratar siempre a los demás con el mismo respeto que nos gustaría ser tratados. Debemos entender que tenemos el derecho a amar, nadie nos puede quitar ese derecho, porque desde que creemos que Dios existe, creemos en el amor.  Dios es sinónimo de amor.

   El amor puede ser hacia cualquier otro individuo, sin importar su sexo, hacia nuestros padres, hijos, amistades, el amor es lo más bello y sublime del universo. También debemos amar la vida por más basura que sea en algunas ocasiones y dar gracias por la oportunidad de estar vivos.

   La vida es realmente dura, pero no debemos permitir que se nos niegue el derecho a amar. Debemos unirnos todos por el mismo fin: amor y paz.

  Los gays no somos abominables, simplemente amamos de una forma diferente. Nos sentimos atraidos por otros varones y está igual de bien como si nos sintiéramos atraidos por otras mujeres.

  Me gustaría saber a quién diablos se le ocurrió que el amor homosexual es algo errado. Es una estupidez que debemos corregir, es algo tan acertado como estar vivos.

  El amor homosexual, es la forma más elevada de afecto.

 Es hermoso saber que siempre habrá alguien allí esperándonos, siempre es bueno tener alguien a quien besar, a quien amar y acariciar. Alguien a quien le podamos decir las palabras más hermosas del mundo y poder gritar nuestro amor a los cuatro vientos. 

   Debemos recordar siempre el cuento del águila que fue confundida con una paloma y transformada, cuando realmente era bella, porque era un águila.

En conclusión, puedo decir que debemos ser lo que somos o lo que queremos ser. Hay que dejar el clóset a un lado. E incito a todo muchacho homosexual, a salir del clóset y estar orgulloso de su preferencia. Ser homosexual es una causa por la que vale la pena luchar.(lo digo por experiencia propia)